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Navidad y comida una lucha para la salud

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Durante las cenas y comidas navideñas: Navidad, Año Nuevo y Día de Reyes, se inflan las lonjas a través de la ingesta de carbohidratos, pastas, carne, postres, grasas y alimentos altamente calóricos. En esta temporada decembrina es más fácil tomar refrescos que agua; comer productos grasosos y sabrosos que ingerir una fruta o verdura. “La educación es necesaria, pero no suficiente porque no se busca la disponibilidad de alimentos frescos pero sí pastelitos y refrescos.
Un estudio del Centro Médico Especializado en Diabetes (Cemed – México) reveló que entre el 12 de diciembre y el 6 de enero consumimos hasta siete mil calorías adicionales por cada fiesta a la que asistimos. Dicha porción de alimento representa 350% más de lo que el cuerpo necesita lo cual se convierte en kilos de más; hay personas que suben hasta 5 kilos como consecuencia de los excesos de comida y bebida en las fiestas decembrinas y de fin de año se registran crisis de hiperglucemia y sobrepeso. La situación es crítica para los diabéticos que se olvidan de su enfermedad y de los riesgos que conlleva a sabiendas de que la enfermedad se encuentra entre las primeras causas de muerte en México.
Es importante tener autocontrol y medir la glucosa, la actividad física ayuda a controlar los niveles de glucosa además es una forma divertida de mantenerse en movimiento incluso se pueden elegir actividades que impliquen estar en constante movimiento como salir a caminar en familia.
Para no excederse en estas fechas debemos respetar los horarios de comida lo mejor que se pueda; fraccionar los alimentos es un buen tip sí de antemano se sabe lo que se va a servir en la celebración que se va asistir, generalmente son alimentos poco saludables como frituras o antojos llenos de grasa y harinas. Se puede consumir antes de salir a la reunión un poco de ensalada, palitos de jícama o zanahoria que nos ayuden a producir algo de saciedad y regule el apetito para el momento de los festejos. Comer bien es otra opción así se está satisfecho y no habrá una necesidad de probar lo que se ofrece en la fiesta.
Para las personas que no han desarrollado esta condición de pequeños cambios de hábitos y de peso pueden si no evitar tener la enfermedad, sí retrasarla.

“El fin de año es un buen momento para regalarse una revisión médica completa y detectar a tiempo diversos factores importantes en la salud que puedan permitir el disfrutar las fiestas decembrinas.

OFELIA ARENAS ORTEGA
NUTRICIONISTA Y DIETISTA
TEL: 8915200 EXT 611
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