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La influencia de la alimentación en la salud

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RELACIÓN DE HÁBITOS ALIMENTARIOS Y SALUD

El término hábitos alimentarios expresa un conjunto de costumbres que determinan el comportamiento del hombre en relación con los alimentos. Incluye desde la manera en que el hombre acostumbra seleccionar los alimentos, hasta la forma en que los consume o los sirve a las personas cuya alimentación está en sus manos.

Hábito alimentario es, el tipo de frijol que se compre, la forma de picar la zanahoria, el agregar sal a la leche para que hierva pronto, el comer hormigas, el servir primero la sopa, en fin, todo comportamiento humano relacionado con los alimentos que se repite a lo largo de nuestra vida y que muchas veces se comparte, no solo en la familia, sino dentro del grupo social y étnico en que vivimos.

Los hábitos alimentarios identifica el grupo que los comparte. Esta forma de tratar los alimentos varía de acuerdo con los factores que les dan origen entre ellos: Geografía, tradición, religión, prestigio social.

Las buenas costumbres alimentarías adquiridas en la niñez, el consumo adecuado y equilibrado de los alimentos repercuten en cualquier actividad que se realice.

Una correcta nutrición se inicia a temprana edad, incluyendo en la dieta los alimentos apropiados a las condiciones del individuo.

RELACIÓN DE LA ALIMENTACIÓN CON LA SALUD

Una alimentación adecuada es una de las mejores vías de promoción de la salud y del bienestar físico y emocional.

El descubrimiento de los nutrientes y las funciones que desempeñan dentro de nuestro organismo nos han permitido conocer perfectamente muchas de las propiedades de los alimentos que hasta hace pocos años se intuían o formaban parte de la sabiduría popular.

Cada día, las investigaciones nos reafirman la idea que el plan de alimentación más adecuado es aquel que tiene en cuenta todas las condiciones que nos caracterizan como personas educadas en una cultura determinada, con hábitos alimentarios concretos, gustos, estado de salud, costumbres e ideales, actividad física y estilos de vida diferentes.

No existe una dieta o plan de alimentación ideal que sirva para todo el mundo, pero sí un criterio universal en cuanto al tipo de alimentos que deben consumirse dentro de la alimentación cotidiana, lo que garantiza que se cubran las necesidades energéticas y nutritivas de la totalidad de las personas que componen una población sana, y además ayuda en la prevención de ciertas alteraciones y enfermedades relacionadas con desequilibrios alimentarios.

ALIMENTACIÓN SALUDABLE

Una alimentación equilibrada y racional es aquella que permite al individuo ya sea adulto, este en época de crecimiento o se halle en alguna situación fisiológica especial, el mantenimiento de un estado óptimo de salud, a la vez que facilita la realización de las distintas actividades que implica la ejecución de un trabajo.

Se caracteriza por:

  • Consumo diario de todos los nutrientes (proteínas, carbohidratos, grasas, vitaminas, minerales, agua)
  • Cantidad  suficiente de fibra.
  • Suministro de energía estableciendo valor calórico adecuado a cada persona.
  • Variable, agradable, suficiente en cantidad y calidad.

RECOMENDACIONES PARA MANTENER UN ESTILO DE VIDA  SALUDABLE

  • Consuma una alimentación variada y equilibrada, incluya  alimentos de todos los grupos de la guía alimentaría.
  • Consuma cereales de grano entero, leguminosas, frutas y verduras diariamente para garantizar aporte de fibra.
  • Verifique la etiqueta de los ingredientes cuando compre alimentos.
  • Varíe las técnicas de preparación de alimentos. Preferiblemente cocine al vapor, hornee o ase los alimentos.
  • Para prevenir enfermedades infecciosas, lávese las manos antes de preparar las comidas, hierva el agua y ponga en práctica cuidados higiénicos en el manejo de los alimentos.
  • Asegure el consumo de 8 a 10 vasos de agua al día.
  • Consumir aceites vegetales (olivo, ajonjolí, cartamo, soya, maíz, girasol).
  • En lo posible, tener un horario fijo para las comidas principales.
  • Aumente el consumo de frutas al natural y de hortalizas y verduras.
  • Es necesario controlar el consumo en exceso de sal, dulces y grasas de origen animal para prevenir enfermedades.
  • Limite el consumo de bebidas alcohólicas y fumar.
  • Realice una rutina diaria de ejercicios.
  • Mantenga el peso adecuado.
  • Comparta la alimentación en familia para fortalecer hábitos alimentarios, valores, comportamientos y la unidad familiar.
  • Para vivir en armonía y construir la paz, exprese su amor y practique la tolerancia y solidaridad todos los días  como parte de su estilo de vida. 
Dra. Ofelia Arenas Ortega

Nutricionista y dentista.

Hospital Galenia

Tel: 8915200 Ext. 611

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