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LA ENFERMEDAD MENTAL Sobrellevando los días festivos
Se supone que los días de fiesta, o vacaciones deberían ser un tiempo de felicidad, fiestas y reuniones con amigos y familiares. Pero los días festivos pueden ser una época difícil para muchas personas que están experimentando:
Un dolor personal
Soledad
Algún tipo de enfermedad
Problemas económicos
Separación de los seres queridos
Problemas conyugales como separación o divorcio.
Hablamos de la paz en el mundo pero vivimos con la amenaza del terrorismo y la realidad de que nuestro país está en guerra con otras naciones.
La mercadotecnia de los días festivos nos bombardea con expectativas poco realistas. Y muchos de nosotros nos sentimos abrumados al ver que nuestra lista de “cosas por hacer” pareciera no tener fin.
Mientras que algunas personas experimentan períodos temporales de depresión asociados con estas fechas, o un Desorden Afectivo de la Epoca (Seasonal Affective Disorder:SAD), muchos de nosotros vivimos con la enfermedad mental todos los días.
Las fiestas son especialmente difíciles cuando nuestros propios sentimientos de tristeza, soledad, depresión o ansiedad, son exactamente opuestos a las imágenes que observamos a nuestro alrededor.
Sugerencias para personas que viven con Enfermedad Mental
Los días festivos pueden ser días de estrés para algunas personas. Siendo una persona que vive con enfermedad mental, he aprendido la importancia de cuidarme a mí mismo, especialmente durante tiempos de estrés en nuestra vida. Sé la importancia de tratar de mantener lo más posible las rutinas de sueño, alimentación, ejercicio, medicación, citas con terapeutas o grupos de apoyo.
En esta época nos podemos encontrar en reuniones o fiestas familiares con personas que no comprenden nuestra enfermedad. Algunos se sentirán incómodos o no sabrán de que hablarnos. Otros nos podrán decir frases hirientes u ofrecernos consejos basados en el estigma o la ignorancia acerca de la enfermedad mental. Nos ayudará el prepararnos sabiendo con anticipación quien estará en esa fiesta. ¡Los grupos grandes pueden resultar abrumadores en cualquier momento!
Ten la certeza de que cualquier cosa que estés sintiendo, está bien.
Es apropiado disculparte para tomar un tiempo para ti mismo. Habrá ratos en los que prefieras retirarte a un lugar tranquilo.
Mientras que aislarte constantemente no es muy positivo, habrá tiempos en que el estar contigo mismo pueda ser muy satisfactorio; puede ayudarte a reconectarte contigo mismo, y reponer energías.
Por otro lado, algunos encuentran difícil sentirse deprimidos cuando están ayudando a otros. Existen muchas oportunidades para hacer servicio social durante la época de fiestas, y la satisfacción de brindar un servicio a alguien más, puede ayudarte a cambiar la perspectiva de tus propios problemas.
¡Vive en el presente! Trata de dejar atrás los remordimientos y experiencias del pasado y descubre la alegría del momento presente.
Y recuerda que ¡Reír es la mejor medicina!
Tips para familiares y amigos
La familia y los amigos pueden incluir a su ser querido en actividades festivas en la medida en la que él o ella estén dispuestos a participar. El fijar tiempos específicos para tradiciones familiares tales como cocinar, decorar la casa, envolver regalos o asistir a alguna celebración comunitaria, ayuda a las personas a tener algo que anhela.
Fija objetivos realistas y se flexible. Las fiestas son sinónimo de amor y cuidados. Nos irá mejor a todos si nos quitamos la idea de la fiesta “perfecta”, y nos enfocamos más en aceptarnos a nosotros mismos y a los demás sin enjuiciar, criticar o dar consejo.
Tips para las comunidades de fe
Muchos días festivos son también días sagrados. Para cualquier persona atribulada, el escuchar historias sobre la fe, cantar himnos, o participar en rituales religiosos le puede resultar reconfortante. Puede que sea momento de reconectarnos con la fe y la espiritualidad.
Las fiestas son tiempo de convivir en comunidad. Sabemos que al menos 1 de cada 4 familias vive con alguien con enfermedad mental. Muchos se encuentran sufriendo en silencio y temen compartir su dolor con otros.
Al integrar el tema de la enfermedad mental en la liturgia, sermones y oraciones, se les recuerda que no están solos.
Las fiestas nos recuerdan que nuestro Dios acoge al forastero y al desterrado, y nos ama tal y como somos.
Celebra El Momento
A pesar de las buenas intenciones, recuerda que las fiestas raramente suceden de acuerdo a lo planeado. Concéntrate en que sean un tiempo especial para ti y para tu familia, independientemente de las circunstancias. Celebra esta época de esperanza e ilusiones. Celebra todas las bendiciones de tu vida.
Rev. Susan Gregg-Schroeder
Coordinadora de Ministerios para la salud Mental